Historias Tocuyanas
Leyendas y relatos de El Tocuyo: el folklore venezolano contado desde la Ciudad Madre y desde las parroquias del Municipio Morán, junto a historias originales de fantasía y terror.
Aviso al lector. Estas historias mezclan folklore venezolano (La Llorona, La Sayona, El Silbón, la Bola de Fuego y otras tradiciones orales) ambientado en El Tocuyo y sus parroquias, junto a relatos originales de fantasía y terror inventados para este sitio. Salvo cuando se cite una fuente histórica explícita (terremoto de 1950, Batalla de los Horcones, personajes reales), son ficción cultural inspirada en la memoria oral tocuyana.
La Llorona del río Tocuyo
El llanto de una madre que perdió a sus hijos en las aguas del río Tocuyo se escucha todavía en las noches de luna llena, cerca de los puentes coloniales.
Leer historia →La Sayona de El Tocuyo
La Sayona persigue a los hombres infieles por las calles coloniales de El Tocuyo. Su risa se ha escuchado desde el siglo XVIII en la esquina del Cristo.
Leer historia →El Silbón en los caminos del Municipio Morán
El Silbón, el espanto más temido del llano venezolano, también se ha aparecido en los caminos rurales que llevan a los Humocaros y a Guárico.
Leer historia →La Bola de Fuego de Curarigua
Una bola de fuego cruza el cielo nocturno entre Curarigua y El Tocuyo. Dicen que es el alma de un cura que enterró un tesoro y no descansa.
Leer historia →El Carretón de la Muerte
En las madrugadas de El Tocuyo se oye un carretón de mulas viejas cruzando las calles vacías. Quien se asome a verlo, no amanece.
Leer historia →El Espanto de la Iglesia Vieja
Antes del terremoto de 1950, la antigua Iglesia de la Inmaculada Concepción guardaba un espanto que asustaba a los sacristanes. Cuentan que sigue ahí.
Leer historia →La Bruja de Humocaro Alto
Una vieja de los cafetales de Humocaro Alto se convertía en lechuza al caer la noche. Aún se escuchan sus alas sobre los techos de zinc.
Leer historia →El Duende del Maizal
En los maizales de las vegas del río Tocuyo se aparece un duende chiquito con sombrero grande. A los hombres los engaña; a los niños los protege.
Leer historia →El Cura sin Cabeza de El Tocuyo
Un sacerdote decapitado por los indios alzados en el siglo XVI todavía busca su cabeza por el casco viejo de El Tocuyo, con el rosario en la mano.
Leer historia →La Mula Maneada del 13 de junio
Cada 13 de junio, después de la procesión de San Antonio, una mula maneada cruza sola la plaza Bolívar. Quien la sigue, se pierde de la fiesta.
Leer historia →El Diablo del Camino a Quíbor
En el viejo camino de tierra entre El Tocuyo y Quíbor se aparece un hombre bien vestido que ofrece favores a cambio del alma. Casi nadie regresa.
Leer historia →Las Ánimas Benditas del Cementerio Viejo
En el cementerio antiguo de El Tocuyo, a la medianoche, se ven luces flotando entre las tumbas. No asustan: rezan.
Leer historia →La Vieja de los Encantos del Cerro de los Cristales
En un cerro cerca de Guárico vive una vieja sin edad que ofrece deseos. Por cada deseo cumplido pide una cosa que nadie quiere dar.
Leer historia →El Aparecido del Cementerio Inglés
En El Tocuyo había un pequeño cementerio inglés del siglo XIX. De allí sale un caballero rubio que pregunta por una hacienda que ya no existe.
Leer historia →La Mujer Vestida de Negro
Una mujer alta, toda de negro, espera en la esquina del Mercado Viejo a los hombres que vuelven solos. Quien le pregunta la hora, ya está condenado.
Leer historia →La Promesa Rota de San Antonio
Un tocuyano prometió bailar Tamunangue cada 13 de junio por siete años. Al sexto año olvidó. Lo que pasó la noche del séptimo no se cuenta a los niños.
Leer historia →El Tamunanguero del Otro Mundo
Una noche del 12 de junio, llegó al velorio de promesa un cuatrista desconocido que tocaba mejor que ningún vivo. Solo se le veía si lo miraban con el rabillo del ojo.
Leer historia →La Casa Mantuana del 13
En una calle del casco viejo de El Tocuyo hay una casa colonial con el número 13. La puerta nunca se ha abierto. Pero los vecinos saben quién vive adentro.
Leer historia →El Niño del Lirio Blanco
Una madre que perdió un hijo en el terremoto del 50 todavía se lo encuentra cada 13 de junio en la procesión de San Antonio. Lleva un lirio blanco.
Leer historia →El Tocuyo bajo tierra
Después del terremoto del 50, un obrero excavando los cimientos de la iglesia nueva encontró una escalera de piedra que bajaba sin fin. No salió nunca.
Leer historia →La Cofradía de las Cintas Rojas
En El Tocuyo existió una cofradía secreta del Tamunangue que no aceptaba pagos en dinero, sino en años de vida. Pocos miembros pasaron de los cuarenta.
Leer historia →El Pan de la Acemita Maldita
Una panadera tocuyana cambió su receta de acemita por una de una mujer extraña. Las acemitas eran las más sabrosas de la historia. Los que las comieron no volvieron a sonreír.
Leer historia →El Pintor que Pintaba Muertos
Un pintor colonial de El Tocuyo pintaba retratos tan perfectos que parecían vivos. Pero los modelos morían poco después de posar.
Leer historia →La Salve Prohibida del Tamunangue
Existe una salve del Tamunangue que ya no se canta. Quien la entona, dicen, abre una puerta que no se cierra. La letra se conserva escrita en un solo cuaderno.
Leer historia →El Caballero del Lienzo
Un comerciante español del siglo XVII viaja eternamente con su mula cargada de lienzo tocuyo. Aparece en los caminos antiguos, ofreciendo telas a precio de regalo.
Leer historia →La Doncella del Río Tocuyo
Una doncella española se ahogó en el río Tocuyo en el siglo XVI esperando a su prometido. Todavía espera. Y a veces, a la luz de luna, se la ve sentada sobre una piedra.
Leer historia →El Convento de las Sombras
El antiguo convento de Santo Domingo en El Tocuyo cayó con el terremoto del 50. Pero por sus cimientos todavía caminan, en silencio, los frailes que vivieron ahí.
Leer historia →El Eco del Golpe Tocuyano
Un joven cinquero aprendió un Golpe tan dulce que enamoró a su pueblo. Pero el Golpe se lo había enseñado un viejo que ya estaba muerto.
Leer historia →La Procesión Fantasma del 13 de junio
Algunas madrugadas del 13 de junio, después de que se cierra la iglesia, otra procesión sale por las mismas calles. Pero los que la siguen son los muertos.
Leer historia →El Espejo del Convento
En el patio del antiguo convento de Santo Domingo había un espejo grande con marco de madera tallada. Quien se miraba demasiado tiempo veía a otra persona devolverle la mirada.
Leer historia →La Sayona de la Plaza Bolívar
Distinto a la Sayona tradicional: esta no persigue infieles. Espera frente a la estatua de Bolívar a un hombre que no llega desde hace siglo y medio.
Leer historia →El Tocuyano que volvió de Padua
Un comerciante tocuyano fue a Italia en 1925 y volvió cambiado. Decía que había visto a San Antonio. Lo que el santo le dijo solo lo contó al morir.
Leer historia →Las Maracas del Maraquero Muerto
Don Tato fue el mejor maraquero del Tamunangue. Murió de viejo. Pero sus maracas, guardadas en una caja de madera, suenan solas todas las noches del 13 de junio.
Leer historia →El Carro de los Esqueletos del 50
Después del terremoto del 50, un camión recogía cadáveres por las calles. Algunos juran que el camión todavía pasa a ciertas horas, lleno de los mismos muertos.
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