ElTocuyo

Los conventos coloniales de El Tocuyo

Antes del terremoto de 1950, El Tocuyo era llamada «Ciudad de los Siete Templos». Aquí está la historia de los conventos franciscanos, dominicos y de la Concepción que sostuvieron su vida religiosa colonial.

Pocas ciudades coloniales venezolanas concentraron tantos templos y conventos como El Tocuyo. Su importancia económica —los trapiches, el lienzo, el comercio con la Nueva Granada— atrajo a las órdenes religiosas mayores del catolicismo: franciscanos, dominicos y agustinos, además del clero secular. La ciudad llegó a ser conocida como «Ciudad de los Siete Templos» antes de que el terremoto del 3 de agosto de 1950 destruyera buena parte de su patrimonio religioso.

Iglesia Mayor / Iglesia de la Inmaculada Concepción

La iglesia matriz de El Tocuyo estaba dedicada a la Inmaculada Concepción, patrona oficial de la ciudad desde su fundación en 1545. La Iglesia Mayor colonial era una construcción de tres naves, fachada blanca, altares barrocos y una colección notable de arte sacro —incluidos cuadros del Pintor del Tocuyo y de su escuela—.

Antes del terremoto, era el templo principal del interior occidental venezolano y centro espiritual del Municipio Morán. El sismo de 1950 la dañó gravemente. Bajo el gobierno de Marcos Pérez Jiménez se reconstruyó con un diseño moderno —dos torres, líneas rectas, concreto armado—, inaugurándose en 1959. La nueva iglesia, menos ornada pero más resistente, sigue siendo el corazón religioso de la ciudad.

Convento de San Francisco (franciscanos)

El Convento Franciscano de Nuestra Señora de los Ángeles fue fundado en el siglo XVI, poco después de la fundación de la ciudad. Los franciscanos —pioneros en la evangelización del interior venezolano— establecieron en El Tocuyo uno de sus principales centros del centro-occidente.

El convento incluyó:

Tras la secularización republicana del siglo XIX, los franciscanos abandonaron el convento, que pasó a usos civiles. El terremoto de 1950 dañó gravemente la estructura, pero buena parte sobrevivió. En el contexto de la celebración del IV Centenario (1945) ya se había contemplado convertirlo en Casa de la Cultura, función que cumple desde entonces bajo el nombre de Casa de la Cultura «Don Eligio Anzola Anzola».

Hoy es uno de los museos coloniales más importantes del occidente venezolano, con piezas religiosas, mobiliario, documentos y arte sacro. Es parada obligatoria para quien visita El Tocuyo.

Convento de Santo Domingo (dominicos)

La orden de los Dominicos también se asentó en El Tocuyo durante la colonia. Su convento incluía iglesia, claustro y dependencias conventuales. La Capilla de Santo Domingo era una de las edificaciones más bellas del casco colonial.

El terremoto de 1950 dejó la capilla de Santo Domingo en ruinas. La plaza adyacente —antes Plaza Santo Domingo— pasó a llamarse Plaza La Concordia y es uno de los espacios urbanos significativos del El Tocuyo actual. Algunas piezas del arte dominico se conservan en la Casa de la Cultura.

Otras iglesias y capillas

Los «Siete Templos» de la denominación popular incluían además:

El Comisariato de la Inquisición

La importancia eclesiástica de El Tocuyo se refleja en el funcionamiento allí de un Comisariato de la Inquisición que reportaba al Tribunal de Cartagena de Indias. Los comisarios velaban por la ortodoxia doctrinal en la región del centro-occidente venezolano y aprobaban —o censuraban— las imágenes religiosas, libros y prácticas devocionales. La presencia del comisariato confirma que El Tocuyo era, en términos eclesiásticos, una sede de cierto rango.

El arte religioso colonial

Los conventos y templos de El Tocuyo dieron sustento a una notable escuela pictórica colonial. El Pintor del Tocuyo —maestro anónimo activo entre 1682 y 1702, posiblemente Francisco de la Cruz— produjo más de 100 cuadros religiosos al estilo de Murillo y Zurbarán que decoraban estos templos.

Buena parte de esa producción se perdió en los siglos XIX y XX por desidia, secularización, expolio y, finalmente, por el terremoto de 1950. Lo que se salvó está hoy mayormente en la Casa de la Cultura y en colecciones privadas y públicas de Caracas.

Lo que se puede visitar hoy

Para el visitante interesado en patrimonio colonial, El Tocuyo ofrece —a pesar de la pérdida— una de las experiencias más densas del occidente venezolano: un casco urbano que vivió cuatro siglos como ciudad conventual, y que conserva en sus museos y plazas la memoria de los siete templos que fueron.